jueves, 25 de octubre de 2012

Aprendiendo a VER


Desde que nacemos aprendemos a ver y entender las cosas de una sola manera. Galileo Galilei afirmó que la Tierra giraba alrededor del Sol, y no al revés. Todo el mundo lo humilló... ¿cómo podía afirmar semejante desatino? Si todos veían claramente que el Sol era el que se movía, y no la Tierra. Muchos acusaron de loco a Colón cuando supuso que la Tierra era redonda, si todos veían claramente que la Tierra era plana. En su época, la gente disfrutaba de los libros de Julio Verne, aunque para todos era un autor fantasioso. ¿A quién se le podía ocurrir en aquel momento que una nave podía viajar debajo del agua, o que se podía viajar a la Luna?
Pero cuando nos animamos a pensar diferente, aparecen soluciones diferentes. A veces para llegar a un lugar hay que dar rodeos, ir y venir. En general, sólo confiamos en nuestros ojos, cuando en realidad tenemos más sentidos. A veces no es viendo, sino tocando, oliendo, escuchando o degustando que se resuelve algo. Entendemos las palabras de una sola manera. Una "eminencia" es un hombre, para todos. ¿Por qué una eminencia no puede ser una mujer? Dejar de lado la única manera que tenemos de ver el mundo. Bueno, de eso se trata el pensamiento lateral. Nada tiene una única solución. No todo es lo que vemos por los ojos; por algo tenemos otros cuatro sentidos más. Simplemente tenemos que animarnos a usarlos y aprender a ver, a ver con los otros sentidos. No todo es lo que vemos con los ojos. Siempre hay más, mucho más. Simplemente hay que aprender a ver.

No Hacen Falta Alas





No hacen falta alas para hacer un sueño... basta con las manos, basta con el pecho, basta con las piernas y con el empeño. No hacen falta alas para ser más bellos, basta el buen sentido del amor inmenso, no hacen falta alas para alzar el vuelo. Si... Recojo fondos para pobres de amistad y de sonrisa, recojo cuanto haya de bien en lo que esconde tu camisa, acepto cuanto pueda ser útil al coro que compongo siempre que quieras compartir un sueño ancho, largo y hondo. Recojo el hielo a la deriva de los poros congelados. Luego con buena voluntad y mucha miel haré un helado... no le daré al mentiroso y al cobarde, repartiré sólo al que ama y al que arde.

martes, 23 de octubre de 2012

Lo intente

Elegir. Optar. Descartar. Porque eso es lo que hacemos frente a dos opciones: tomamos una, nos deshacemos de la otra. Vivimos preguntándonos los 'que hubiese pasado si…' Es que es tan difícil elegir… caminos que se bifurcan una y otra vez. 
Porque eso es la vida, una toma de decisiones constante. Da intriga saber sobre eso que nos estamos perdiendo. A veces suele pasar, que por no tener el valor o la seguridad de seguir una opción determinante, estamos varados en una encrucijada. Ya no estoy hablando de dos caminos, estoy hablando de miles, que interactúan, se superponen, todos con sus riesgos, sus similitudes, obstáculos, recompensas, simulacros de felicidad. El estancamiento es una porquería. No nos deja vivir el hoy. Hace algún tiempo me tocó estar en una encrucijada. Elegí la opción más fácil… que terminó resultando la más rebuscada. Puse todas mis fichas en alguien, concluyendo en una posterior desilusión. Creo que los seres humanos nos equivocamos, pero eso no implica que debamos de dejar de jugarnos por algo o por alguien. El desafío regala una sensación de satisfacción increíble, de pararnos frente al espejo y decir ‘flaco, lo intenté’.









Si Algo tiene que ser, lo será


El tiempo nos arrebata, sin darnos cuenta, aquello que más tiempo nos ha costado conseguir y que más queremos. Creemos que tenemos todo controlado, vigilamos cada movimiento de los días, o por lo menos eso pensamos. De pronto, cerramos los 
ojos, tomamos aire y todo desaparece. Desaparece nuestro presente y se hace humo nuestro futuro. Desaparecen los que alguna vez considerábamos amigos; desaparecen compañeros del colegio, la facultad o del trabajo y hasta desaparecen la personas que nos dijeron 'estaré siempre con vos'. Por eso, tiempo al tiempo nada. Si tenemos que hacer algo que sea hoy ni mañana ni pasado, hoy. Pero no algo por o para otro, siempre hay que pensar primero en uno. Cuando algo no resulta, ya está. Intentar forzar algo sólo reabre la herida. Si algo tiene que ser, lo será.



sábado, 13 de octubre de 2012

Ojala


Ojalá hubieras visto

más allá de tus ojos,

de mis ojos,

para que me puedas entender mejor, lo que digo, lo que pienso, entender lo que siento . . .

Luchar







 A veces te preguntas con un nudo en la garganta, si vivir es “esto”. Y “esto” quiere decir el sacrificio. “Esto” quiere decir el apuro, la falta de tiempo, la postergación obligada de tantas cosas que querías tener, que querías hacer… Y te preguntas si vivir es “esto”, Y no miras tus manos, no miras que tus pies descalzos pueden caminar sobre el trébol mojado. No miras tu cuerpo sano. Y no hueles hondamente el olor del verano que se acerca. Y no te metes en los ojos las copas verdes de los árboles callejeros. O de las plazas. Porque vivir también es esto otro: sentir profundamente todo, la pena y la alegría. Salir de los abismos disparada hacia el cielo,dejar que el alma se nos escape a volar con las alondras, cerrar los ojos, cuando la realidad es dura, y con los ojos cerrados volver a caminar por los senderos que fueron hermosos. Y luchar. Luchar por lo que amamos.

People change

I was, but then I realized that I was holding on to something that didn't exist anymore. That the person I missed didn't exist anymore. People change. The things we like and dislike change. And we can wish they couldn't all day long but that never works.


miércoles, 3 de octubre de 2012

Ya verás





Cuando te conocí me enamoré perdidamente  y tuve miedo de caer ante tus pies.
Sin darme cuenta te adueñaste de mis sueños, después de mi vida y al final me enamoré.
Más de una vez me juraste que me querías, que morirías si me llegabas a perder.
Y yo como una tonta confié en tus palabras que fueron las mentiras más dulces que escuche.
Y yo perdí porque te di mi alma entera y la burlaste,  por que sentí llegar al cielo entre tus brazos.
Me jugué el todo por el todo y me fallaste te di la espalda y me clavaste un puñal. Y yo perdí, perdí mi vida, perdí la fe, la esperanza, me has destrozado el corazón de tal manera que para mi ya no existe tu amor,
me perdí entre las sombras que dejaste de tus engaños. Me fui mojando con las sobras de tus labios y saboree la hiel amarga de tu traición. También perdí las ansias locas de sentir mi piel mojada de la saliva que con tus besos, me dejaste la huella por la que hoy sufriendo estoy. Pero no te importa, ve por ahí destrozando corazones, enamorando a otra tonta que se ilusione y al final le des lo mismo que me diste a mi, y ya verás que te dirá..
.

Te invito



No sé cuantas veces pasé por tu lado, no sé dónde estabas cuando más te necesitaba, no sé en 
que mundo vivías, cuando mi camino era de espinas.
Hoy veo a lo lejos venir un mundo de amor, un mundo de esperanza, un mundo al que no quieres
entrar por miedo a enamorarte, por miedo a la desilusión, por miedo a querer lo que puedes perder.
Te invito a un mundo sin mentiras ni engaños, a un mundo donde reine la felicidad, aun mundo 
que ambos podamos construir; con amor y ternura, con fuego y pasión, con ternura y cariño, 
donde ambos podamos perdernos, donde ambos seamos uno y nada más...

El amor

El amor casi nunca tiene razones, o si las tiene, suelen ir a la rezaga del sentimiento como la cola de un cometa.
Primero, inexplicablemente, se nos descalabra el corazón y luego, tozudamente, el cerebro intenta darle un orden lógico al exabrupto, sin mucho éxito.
Y es cuando el amor hace mella, las estrategias de resolución de problemas, las buenas intenciones y los brebajes no encuentran el camino de la restauración, nada se opone al placer amoroso, nadie puede doblegarlo.
No existen razones manifiestas.
No hay demasiadas justificaciones y explicaciones, sino más bien un rotundo "porque si", tan irracional como hermoso. ¿Y por qué no?
El "te quiero" siempre implica ambición.
Suele incluir un "me perteneces" acaparador, cierta necesidad de posesión.
Un amor no posesivo, toma el anhelo y deja el dominio: "No te quiero para mi, ni siquiera te quiero para nada, sólo me gusta ser un observador de tu ser: ¡qué dicha que existas, independientemente de mi y más allá de mi!.
Esa es la esencia del amor: la alegría de que el otro exista.
Así de escueto y maravilloso.
Es una felicidad esencial, radical. ¿Y dónde que la reciprocidad, la lucha por los derechos, el balance dador-receptor?
Queda justo antes: si violas derechos no puede haber alegría de que existas, por que me haces daño.
En condiciones de respetabilidad y reciprocidad, tu existencia se justifica a si misma en el amor, o mejor, el amor se justifica a si mismo en ti.
Los enamorados se miran hasta gastarse, se descubren, se maravillan, se hipnotizan, porque el otro es fuente de éxtasis.
¡Qué alegría que existas!
Quizás esta posición pueda parecer demasiado idealizada, ingenua o romántica, pero en realidad, cuando una pareja no manifiesta así sea de vez en cuando, el gesto bobalicón típico de quienes están "felices de que el otro exista", es que el amor anda cuesta abajo o se perdió en alguna curva.
Nadie es nadie.
La ambición del otro, el deseo de ser siamés, no corresponde a un amor maduro y despojado de egoísmo.
El auto-respeto no es egoísmo, el absolutismo afectivo, si.
¿Cómo se expresaría un enamorado que se alegra de que ella exista?: "Te quiero porque te quiero, porque se me da la gana y aunque no quieras.
Te quiero cuando te siento coexistir y respirar al ritmo de mi respiración que no cesa de quererte.
No eres mía ni de nadie, te perteneces a ti misma, y yo sólo soy un voyerista que se deleita con tu paso por esta vida, que no es tuya ni mía, y aún así intentamos compartir.
Lo mismo diría una enamorada de su hombre.
El amor es la alegría de que alguien exista.
Lo demás sobra y los demás también.
Es la felicidad sentida de que tu naturaleza me hace cosquillas, justo ahí donde debiera.




Un amor

Un amor es quien te acepta como eres,
quien te ayuda a ser mejor.
Es alguien que te levanta el ánimo cuando lo necesitas.
Es alguien con quien se puede bromear sin que te enojes.
Es alguien que se acuerda de ti cuando reza.
Es alguien que te quiere por lo que eres
y no por lo que tienes ni por lo que sabes.
Es alguien que no se queda mirando,
sino que te lleva a mirar juntos en la misma dirección.
Es alguien que se interesa por tus cosas...
aunque sean pequeñas.
Es alguien que se acuerda de ti cuando tu no estas
y no te deja cuando fracasas.
Es alguien que comparte tu soledad y tu tristeza,
así como tus alegrías y tus sonrisas.
Es alguien que trata de entenderte.
Es alguien que sé lanza contigo a correr riesgos
y que nunca te negará su ayuda cuando la necesites.




lunes, 1 de octubre de 2012

Proximamente

Porque el amor es simple, solo se trata de estar próximos, de estar cerca, eso es el amor.
Esa distancia es una espera insoportable, no hay tanto misterio, es simple, lastimar a alguien que te ama provoca una distancia insalvable. El amor es un contrato, y hay que estar ahí, no se puede faltar a la cita, porque un corazón se rompe con demasiada facilidad.
Mi amor es un futuro próximo que nunca llega.
Cuando siempre estuviste lejos, cuando tu lugar fue la distancia, la proximidad te descoloca, la proximidad te llena de ansiedades, la proximidad derriba tu gran muralla, la proximidad te libera.
Será que solo se trata de derribar el muro, ese que nos separa del mundo, de los otros. Dejar de ser distantes y vivir el amor más próximamente."



Una Mirada



Mírame, date vuelta y mírame, date vuelta y volve por favor. Y acá estamos otra vez , logrando que alguien te mire. Cuando queres que alguien te mire no importa ninguna otra mirada, vos queres esa mirada y ninguna más.
Pedimos a gritos desesperadamente que abran sus ojos y nos miren, que nos vean, que vean nuestro dolor y nos comprendan.
Hacemos enormes esfuerzos para no necesitar de nadie, para no necesitar de una mirada para existir. Pero somos esclavos de esa mirada, la necesitamos, como al aire. Hacemos cualquier cosa por atraer esa mirada, intentamos ponernos en el campo visual del otro, quisiéramos tener un reflector que nos ilumine, quisiéramos brillar para ser mirados.
Lo curioso es que los ojos que más nos obsesionan son los que no nos pueden mirar. Pero la mejor mirada no es la que se nos niega, sino esa mirada que no vemos, la que ignoramos distraídamente.
Esa mirada inesperada, fuera de todo calculo, esa mirada que nos ve cuando no nos sentimos mirados y por lo tanto nos mostramos mejor. Una mirada capaz de atravesar la máscara y ver lo que hay detrás.
Es imposible que nos mire a una mirada vacía, vaciada. Pero lo queramos o no somos esclavos de esa mirada porque todos somos luces apagadas que solo se encienden cuando alguien nos mira.