Me gustaría saber -me desespera saber- que no soy la única mujer cansada de las desilusiones. No es por discriminar al género masculino, ni por ganas de ofender a alguien en especial, simplemente quiero sentirme comprendida. Es que en cierto modo, las mujeres somos de hacernos ilusiones en nuestra cabeza. ¿Será más sensibilidad? No lo creo. Lo que sí pienso es que una vez que nos golpeamos con ESA piedra, la mejor solución sería APRENDER de ese error. No volver a confiar en esa "piedra", ni siquiera pasarle por al lado. Mientras más nos podamos alejar de las cosas que nos afectan/afectaron en nuestra vida, muchísimo mejor vamos a estar. Pero sucede a veces que uno no es lo suficientemente fuerte para soportar algunas cosas y ahí es cuando se derrumba. Charlando de esto con muchas personas, coincidimos en que lo ideal para estas situaciones es "nunca esperar nada de nadie" y esa frase llevarla como escudo de batalla por la vida. Así evitaremos futuras desilusiones, llantos, tristezas, etc.

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